Buscar este blog

sábado, 8 de diciembre de 2018

Felicidades Amor De Los Amores


Que tengas un hermoso días de las madres, mamá. Sabes estuve pensando ¿Con que se podría comparar el amor de una madre? Y recordé las palabras de San Pablo el amor todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor que viene de Dios ese amor que nos regala, un amor sin límites es el amor que menciona Pablo. Pero Dios en su infinita misericordia, nos regaló un amor que no es perfecto porque es humano, pero se acerca a ese ideal, es el amor de una madre.
Así como las piedras de un risco, soportan las embestidas de las olas del mar, de esa misma forma el amor de una madre, no se muda ni cambia con el tiempo, no le afectan la distancia, ni las faltas de atención de sus hijos, el tiempo no hace mella en esa pared de roca sólida y a la ves jardín de rosas perfumadas, que es el amor de madre.
Pueden pasar largos inviernos y veranos, pero el amor de nuestras madres se mantiene firme e invariable como un roble desafiando a las tempestades.
Como escribió Shakespeare y no es que yo sea lector de Shakespeare; el amor es un faro imperturbable que contempla la tormenta sin llegar a estremecerse,
es la estrella para un barco sin rumbo, de valor desconocido, aun contando su altura.
Como ser humano que eres, tienes tus faltas, debilidades y en algunos momentos hasta podríamos tener diferencias, pero algo que si tengo de seguro, es que el amor de una madre no cambia, ni se muda, siempre está presente hasta después de la vida.
Te quiero mamá, felicidades hoy mañana y siempre.



domingo, 27 de mayo de 2018

¿Mi vida está fuera de Control?


Cuando pensé en escribir estas líneas, creí que todo parecería un texto de queja, contra la misma vida, contra la suerte o como quieras llamarlo. Pero en realidad, solo es más bien un texto que habla sobre la realidad del aparente control o descontrol de nuestras vidas. Desde mi punto de vista al observarme a mí mismo y otras personas.
Los hombres vamos por el mundo dejándonos deslumbrar por la belleza y la jovialidad que pueden muchas mujeres exteriorizar.
Y las mujeres se impresionan cuando conocen a un hombre que aparenta un dominio de sí mismo insuperable, una seguridad tan sólida como el acero.
Al final de cuentas, solo es lo que parece, lo que se ve en la superficie del lago. Pero entrando en sus profundas aguas, podemos descubrir la fragilidad humana y la falta de fe.
Yo sería millonario si tuviera un dólar, por cada hombre que conoce una mujer que actúa de una forma alegre y despreocupada la mayoría de las veces, y para mejorarlo es muy atractiva.
Pero luego descubre que es una máscara de felicidad y estabilidad, que utiliza para protegerse, ya que no ha podido rehacer los pedazos de un corazón golpeado por los engaños y desilusiones de meses o años atrás y hasta décadas atrás. No ha sanado sus heridas y la gente herida hieren, aunque no se lo propongan.
Muchas mujeres buscan la seguridad en un hombre, lo cual no está mal, el problema es que el hombre que no muestra ninguna inseguridad no está bien y quien muestra demasiadas tampoco.
Si no muestra ninguna inseguridad y parece el más estable del mundo, algo oculta y no les gustará descubrirlo. En el mejor de los casos, su seguridad viene de él mismo y de su estatus, grabe error, ya que todo es mudable, todo cambia.
Cuando se muestra demasiado afectado, necesita ayuda, ya que no se puede guardar nada. Si eso te ocurre, necesitas ayuda.
Y esto no solo se refleja solo en las relaciones sino en todo lo material y externo a lo cual le entregamos el control de nuestras vidas.
Están las dos caras de la moneda, descontrol visible u oculto. Hay una mejor alternativa, dejarle el control a quien sepa dirigir el barco mejor que tú.
Yo conozco una mujer muy hermosa, es lindísima, en ocasiones parece vanidosa  y en otras se muestra insegura. Antes creía que eran puras pataletas suyas, ya que dice cómo se siente de una forma muy libre. Es capaz de mostrar sus inseguridades y miedos de forma verbal. Dice lo que siente, lo que quiere y lo mal que está porque no lo tiene. Cosas que yo no diría por temor a parecer débil, ella es capaz de contárselo a quien le tenga confianza. A mi parecer tiene un hermoso corazón, pero no sabe cómo cuidarlo, y le entrega las llaves de su felicidad a agentes externos (personas, metas, estatus, etc.)
Tengo un amigo que conozco desde hace años, muy buen tipo, bien parecido, con una mujer hermosa y un buen niño de hijo. El aparenta ser el hombre más seguro del mundo. Es capaz de hacerle creer eso a muchas mujeres o por lo menos lo hizo por mucho tiempo. Pero necesita tener aventuras con mujeres para sentirse, en control de su vida. Entrega las llaves de su control y de su aparente felicidad a las aventuras casuales y su apariencia. Pero todo es mudable, ya en una ocasión estuvo separado y lo vi llorar muchas veces.
También conozco a otra persona, que sabe y reconoce que no es capaz de controlar toda su vida porque casi nada depende de su propia fuerza.
Esta persona, tiene un trabajo que no le gusta y lo hace lo mejor que puede. Aunque no es su vocación, le da gracias a Dios por el sustento y cada día le ruega que le conceda la gracia de hacer ese trabajo que no le gusta, de forma responsable. Y que en su tiempo perfecto, pueda dedicarse al trabajo que hace con amor a su verdadera vocación.
Sufre de varios somatismos o enfermedades psicosomáticas, dolores de espalda, síndrome del colon irritable, problemas de las vías respiratorias, alergias en piel y garganta, varicocele, principio de hemorroides, sangrado traqueal por severos cuadros alérgicos, visión sensible a mucha luz y al viento.
Tiene varios planes y metas. Quiere cambiar de trabajo, estudiar en la universidad formar una familia. Por ahora con su trabajo no puede estudiar y no se siente seguro en el trabajo, cree que podría perder su trabajo, por muchos malas intenciones y formas de hacer las cosas, en donde trabaja. Y el lugar donde vive, empeora sus problemas psicosomáticos además de un compañero de casa que no ayuda.
Conversando con él le pregunto; ¿cómo manejas todo estos síntomas y preocupaciones? Me responde:
Yo no manejo nada, soy PAS (persona altamente sensible), así que me cuesta bastante lidiar con tantas cosas. Me enfado, me desánimo y  me pongo triste al igual que mucha gente. Como no soy capaz de controlar mi vida, muchas veces me frustro y pienso en mandar todo a volar. Pero luego vuelvo mis ojos hacia la cruz y veo que Jesús pasó por torturas indecibles por salvar mi alma. Así que valgo toda su sangre y debo levantarme y dejar todo en sus manos, buscar la verdadera seguridad que proviene de él y no de mí persona o de mi entorno. También recuerdo el versículo:
Mateo 10:29-31
29 ¿No se venden dos gorriones por una monedita? Sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin que lo permita el Padre; 30 y él les tiene contados a ustedes aun los cabellos de la cabeza. 31 Así que no tengan miedo; ustedes valen más que muchos gorriones.

No puedo pretender tener el control de todo, debo hacer lo mejor que pueda y orar para que Dios me de la fuerza y la docilidad para dejarme llevar por su mano. Mi fuente más grande de gracias es Jesús sacramentado, en los días buenos le doy gracias y le ruego por fortaleza. En los días muy duros también le doy gracias y lloro a sus pies cuando mi copa está llena, pero salgo con nuevas fuerzas para seguir peleando. Jesús es mi Señor y mejor amigo y María mi madre amorosa. Al final todo consiste en poner tu seguridad en manos de Jesús, tener esa seguridad de que te cuida y guía por el camino correcto aunque tú no lo puedas entender. No te cuento esto para quejarme, por lo menos hoy no. No te niego que muchas veces me enojo y me indigno cuando se me junta todo, pero hoy lo hago para que alguien pueda verse reflejado y caer en cuenta de que todos cargamos cruces, la mía no es no de cerca l más grande, pero tampoco la más chica. Dios no nos da una cruz que no podamos cargar, porque conoce nuestras fuerzas y cuando flaqueamos él nos sostiene.

Las personas no podemos pretender tener el control de nuestras vidas, debemos dejar el rumbo de nuestras vidas en las manos de Dios. Haciendo su voluntad y actuando como buenos hijos de Dios, podemos abandonarnos a su cuidado. Eso no es fácil, ya que es creer en lo que no se ve, y confiar en los tiempos de Dios, que no son los nuestros. No es bueno tener un falso control basado en nuestras propias fuerzas y tampoco un descontrol absoluto que termina por  menoscabar nuestra fe y nuestras esperanzas. No confíes tu rumbo a tus propias fuerzas y tampoco te dejes caer en un abismo, levántate de las caídas confiando en el Señor. Me viene a la mente esta canción
Abandónate, entrégate en sus manos
Déjate caer a sus pies
Abandónate y haz su voluntad
Demuéstrales a todos que nada con él
Te faltará.

Y  después de todo, ¿tu vida está fuera de control?






viernes, 5 de enero de 2018

Homo Homini Lupus

 He pensado en que nos comportamos de formas tan extrañas. Queremos la soñada felicidad, pero nos hacemos daño a nosotros mismos. Homo Homini Lupus, (el hombre es el lobo del hombre). Vivimos un continuo afán, en perder nuestra libertad y ser esclavos de otros o de cosas.
Tenemos un Dios que nos ama. Pero casi todos nosotros, nos acercamos a él, solo para obtener beneficios y muy pocas veces, hacemos algo para agradarle a nuestro Dios. Solo nos acercamos después de que el mundo nos decepcionó y tocamos fondo. Luego cuando Dios nos cura a pesar de las barreras que le ponemos. Volvemos a comer estiércol, que es el alimento que nos ofrece el mundo.
Casi todos buscamos la forma de llenar nuestro vacío interior, con cosas, y no solo alcohol, sexo, drogas o dinero. Intentamos que nuestros amigos, una pareja, una carrera, un trabajo, una organización o hasta una obra de misericordia llene nuestro vacío. Pero nunca llenaremos ese vacío hasta que nos demos cuenta, que solo puede llenarse, dándonos nosotros mismos por completo a Dios. Haciendo todo por Jesús, en Jesús y para Jesús, como lo hace nuestra Santa Madre.
De nada nos sirve hacer las más grandes obras, si solo lo hacemos para sentirnos bien nosotros mismos, ya sea para nuestra realización o para suplir alguna carencia nuestra.
Muchos piensan que por entrar en grupos religiosos, ya están haciendo las cosas como Dios manda. Pero la realidad es que entramos muchas veces en estos grupos, para sentirnos aceptados, no para servir sino para que los demás nos sirvan, haciéndonos sentir bien.
Debemos hacer las cosas para agradar a Jesús. Cuando haces todo por alguien que se complace en tus buenas obras, entonces te sientes pleno y lleno de felicidad. Si comprendes eso y lo unes a tu alma, te liberaras del condicionamiento, de que las cosas salgan como tú las idealizas. Ya no importará el resultado, tanto como el esfuerzo y la recta intención de agradarle a Dios.
También nos olvidamos de que Jesús mismo nos regaló a su Santísima Madre, para que sea nuestra protectora y nuestra guía hacia Él. No le pedimos su intercesión y ella solo espera que le roguemos, Madre levántame del suelo y enséñame a amar planamente a tu hijo. Esa misma madre amorosa se preocupa, porque muchas veces nos ha hablado a través de sus hijos en la tierra. Pero no hemos querido hacer caso a sus consejos. Somos soberbios y pensamos que nos las sabemos todas. Nos escondemos tras excusas baratas como: yo soy así, esa es mi personalidad y no nos esforzamos por cada día formar una mejor versión de nosotros.
Mucha gente buena se nos acerca, pero como tenemos tantas heridas que no nos hemos dedicado a sanar, terminamos ahuyentando a esas buenas almas, con una actitud ingrata y autosuficiente. Y después tratamos de resignarnos diciendo, esa gente no me entiende o soy una persona muy complicada.
Cuando el espíritu Santo quiere actuar en nosotros, no se lo permitimos, le ponemos una barrera de incredulidad, o de insensibilidad, porque estamos acostumbrados, solo a las viles cosas materiales. Luego nos jactamos diciendo que Dios se olvida de nosotros.
Nos inventamos mil y un pretextos para no poner las cosas de Dios en primer lugar, pero a cualquier persona que no nos ama realmente o cualquier otro Dios de este mundo llámese, dinero, apariencia, trabajo, conocimiento, éxito, alcohol y un largo etcétera. Los montamos rápidamente en un pedestal y nos hacemos sus sirvientes, aunque nuestra soberbia no nos deje verlo.
Somos expertos para sacar tiempo para cosas sin sentido, desde perder horas frente a una televisión que solo transmite estupideces, hasta irnos a un bar y embriagarnos, con la excusa de relajarnos.
Lo más triste del caso, no es que seamos tan insignificantes y débiles. Sino que lo peor es que estamos tan ciegos, que muchos pensarán que esto no tiene nada que ver con ellos. O que son un montón de tonterías de alguien que se cree superior. Pero en realidad, son tonterías de alguien que se sabe y se acepta miserable e insignificante. Pero también sabe que Dios nos ama, a pesar de nuestra miseria.