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sábado, 8 de diciembre de 2018

Felicidades Amor De Los Amores


Que tengas un hermoso días de las madres, mamá. Sabes estuve pensando ¿Con que se podría comparar el amor de una madre? Y recordé las palabras de San Pablo el amor todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor que viene de Dios ese amor que nos regala, un amor sin límites es el amor que menciona Pablo. Pero Dios en su infinita misericordia, nos regaló un amor que no es perfecto porque es humano, pero se acerca a ese ideal, es el amor de una madre.
Así como las piedras de un risco, soportan las embestidas de las olas del mar, de esa misma forma el amor de una madre, no se muda ni cambia con el tiempo, no le afectan la distancia, ni las faltas de atención de sus hijos, el tiempo no hace mella en esa pared de roca sólida y a la ves jardín de rosas perfumadas, que es el amor de madre.
Pueden pasar largos inviernos y veranos, pero el amor de nuestras madres se mantiene firme e invariable como un roble desafiando a las tempestades.
Como escribió Shakespeare y no es que yo sea lector de Shakespeare; el amor es un faro imperturbable que contempla la tormenta sin llegar a estremecerse,
es la estrella para un barco sin rumbo, de valor desconocido, aun contando su altura.
Como ser humano que eres, tienes tus faltas, debilidades y en algunos momentos hasta podríamos tener diferencias, pero algo que si tengo de seguro, es que el amor de una madre no cambia, ni se muda, siempre está presente hasta después de la vida.
Te quiero mamá, felicidades hoy mañana y siempre.



domingo, 27 de mayo de 2018

¿Mi vida está fuera de Control?


Cuando pensé en escribir estas líneas, creí que todo parecería un texto de queja, contra la misma vida, contra la suerte o como quieras llamarlo. Pero en realidad, solo es más bien un texto que habla sobre la realidad del aparente control o descontrol de nuestras vidas. Desde mi punto de vista al observarme a mí mismo y otras personas.
Los hombres vamos por el mundo dejándonos deslumbrar por la belleza y la jovialidad que pueden muchas mujeres exteriorizar.
Y las mujeres se impresionan cuando conocen a un hombre que aparenta un dominio de sí mismo insuperable, una seguridad tan sólida como el acero.
Al final de cuentas, solo es lo que parece, lo que se ve en la superficie del lago. Pero entrando en sus profundas aguas, podemos descubrir la fragilidad humana y la falta de fe.
Yo sería millonario si tuviera un dólar, por cada hombre que conoce una mujer que actúa de una forma alegre y despreocupada la mayoría de las veces, y para mejorarlo es muy atractiva.
Pero luego descubre que es una máscara de felicidad y estabilidad, que utiliza para protegerse, ya que no ha podido rehacer los pedazos de un corazón golpeado por los engaños y desilusiones de meses o años atrás y hasta décadas atrás. No ha sanado sus heridas y la gente herida hieren, aunque no se lo propongan.
Muchas mujeres buscan la seguridad en un hombre, lo cual no está mal, el problema es que el hombre que no muestra ninguna inseguridad no está bien y quien muestra demasiadas tampoco.
Si no muestra ninguna inseguridad y parece el más estable del mundo, algo oculta y no les gustará descubrirlo. En el mejor de los casos, su seguridad viene de él mismo y de su estatus, grabe error, ya que todo es mudable, todo cambia.
Cuando se muestra demasiado afectado, necesita ayuda, ya que no se puede guardar nada. Si eso te ocurre, necesitas ayuda.
Y esto no solo se refleja solo en las relaciones sino en todo lo material y externo a lo cual le entregamos el control de nuestras vidas.
Están las dos caras de la moneda, descontrol visible u oculto. Hay una mejor alternativa, dejarle el control a quien sepa dirigir el barco mejor que tú.
Yo conozco una mujer muy hermosa, es lindísima, en ocasiones parece vanidosa  y en otras se muestra insegura. Antes creía que eran puras pataletas suyas, ya que dice cómo se siente de una forma muy libre. Es capaz de mostrar sus inseguridades y miedos de forma verbal. Dice lo que siente, lo que quiere y lo mal que está porque no lo tiene. Cosas que yo no diría por temor a parecer débil, ella es capaz de contárselo a quien le tenga confianza. A mi parecer tiene un hermoso corazón, pero no sabe cómo cuidarlo, y le entrega las llaves de su felicidad a agentes externos (personas, metas, estatus, etc.)
Tengo un amigo que conozco desde hace años, muy buen tipo, bien parecido, con una mujer hermosa y un buen niño de hijo. El aparenta ser el hombre más seguro del mundo. Es capaz de hacerle creer eso a muchas mujeres o por lo menos lo hizo por mucho tiempo. Pero necesita tener aventuras con mujeres para sentirse, en control de su vida. Entrega las llaves de su control y de su aparente felicidad a las aventuras casuales y su apariencia. Pero todo es mudable, ya en una ocasión estuvo separado y lo vi llorar muchas veces.
También conozco a otra persona, que sabe y reconoce que no es capaz de controlar toda su vida porque casi nada depende de su propia fuerza.
Esta persona, tiene un trabajo que no le gusta y lo hace lo mejor que puede. Aunque no es su vocación, le da gracias a Dios por el sustento y cada día le ruega que le conceda la gracia de hacer ese trabajo que no le gusta, de forma responsable. Y que en su tiempo perfecto, pueda dedicarse al trabajo que hace con amor a su verdadera vocación.
Sufre de varios somatismos o enfermedades psicosomáticas, dolores de espalda, síndrome del colon irritable, problemas de las vías respiratorias, alergias en piel y garganta, varicocele, principio de hemorroides, sangrado traqueal por severos cuadros alérgicos, visión sensible a mucha luz y al viento.
Tiene varios planes y metas. Quiere cambiar de trabajo, estudiar en la universidad formar una familia. Por ahora con su trabajo no puede estudiar y no se siente seguro en el trabajo, cree que podría perder su trabajo, por muchos malas intenciones y formas de hacer las cosas, en donde trabaja. Y el lugar donde vive, empeora sus problemas psicosomáticos además de un compañero de casa que no ayuda.
Conversando con él le pregunto; ¿cómo manejas todo estos síntomas y preocupaciones? Me responde:
Yo no manejo nada, soy PAS (persona altamente sensible), así que me cuesta bastante lidiar con tantas cosas. Me enfado, me desánimo y  me pongo triste al igual que mucha gente. Como no soy capaz de controlar mi vida, muchas veces me frustro y pienso en mandar todo a volar. Pero luego vuelvo mis ojos hacia la cruz y veo que Jesús pasó por torturas indecibles por salvar mi alma. Así que valgo toda su sangre y debo levantarme y dejar todo en sus manos, buscar la verdadera seguridad que proviene de él y no de mí persona o de mi entorno. También recuerdo el versículo:
Mateo 10:29-31
29 ¿No se venden dos gorriones por una monedita? Sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin que lo permita el Padre; 30 y él les tiene contados a ustedes aun los cabellos de la cabeza. 31 Así que no tengan miedo; ustedes valen más que muchos gorriones.

No puedo pretender tener el control de todo, debo hacer lo mejor que pueda y orar para que Dios me de la fuerza y la docilidad para dejarme llevar por su mano. Mi fuente más grande de gracias es Jesús sacramentado, en los días buenos le doy gracias y le ruego por fortaleza. En los días muy duros también le doy gracias y lloro a sus pies cuando mi copa está llena, pero salgo con nuevas fuerzas para seguir peleando. Jesús es mi Señor y mejor amigo y María mi madre amorosa. Al final todo consiste en poner tu seguridad en manos de Jesús, tener esa seguridad de que te cuida y guía por el camino correcto aunque tú no lo puedas entender. No te cuento esto para quejarme, por lo menos hoy no. No te niego que muchas veces me enojo y me indigno cuando se me junta todo, pero hoy lo hago para que alguien pueda verse reflejado y caer en cuenta de que todos cargamos cruces, la mía no es no de cerca l más grande, pero tampoco la más chica. Dios no nos da una cruz que no podamos cargar, porque conoce nuestras fuerzas y cuando flaqueamos él nos sostiene.

Las personas no podemos pretender tener el control de nuestras vidas, debemos dejar el rumbo de nuestras vidas en las manos de Dios. Haciendo su voluntad y actuando como buenos hijos de Dios, podemos abandonarnos a su cuidado. Eso no es fácil, ya que es creer en lo que no se ve, y confiar en los tiempos de Dios, que no son los nuestros. No es bueno tener un falso control basado en nuestras propias fuerzas y tampoco un descontrol absoluto que termina por  menoscabar nuestra fe y nuestras esperanzas. No confíes tu rumbo a tus propias fuerzas y tampoco te dejes caer en un abismo, levántate de las caídas confiando en el Señor. Me viene a la mente esta canción
Abandónate, entrégate en sus manos
Déjate caer a sus pies
Abandónate y haz su voluntad
Demuéstrales a todos que nada con él
Te faltará.

Y  después de todo, ¿tu vida está fuera de control?






viernes, 5 de enero de 2018

Homo Homini Lupus

 He pensado en que nos comportamos de formas tan extrañas. Queremos la soñada felicidad, pero nos hacemos daño a nosotros mismos. Homo Homini Lupus, (el hombre es el lobo del hombre). Vivimos un continuo afán, en perder nuestra libertad y ser esclavos de otros o de cosas.
Tenemos un Dios que nos ama. Pero casi todos nosotros, nos acercamos a él, solo para obtener beneficios y muy pocas veces, hacemos algo para agradarle a nuestro Dios. Solo nos acercamos después de que el mundo nos decepcionó y tocamos fondo. Luego cuando Dios nos cura a pesar de las barreras que le ponemos. Volvemos a comer estiércol, que es el alimento que nos ofrece el mundo.
Casi todos buscamos la forma de llenar nuestro vacío interior, con cosas, y no solo alcohol, sexo, drogas o dinero. Intentamos que nuestros amigos, una pareja, una carrera, un trabajo, una organización o hasta una obra de misericordia llene nuestro vacío. Pero nunca llenaremos ese vacío hasta que nos demos cuenta, que solo puede llenarse, dándonos nosotros mismos por completo a Dios. Haciendo todo por Jesús, en Jesús y para Jesús, como lo hace nuestra Santa Madre.
De nada nos sirve hacer las más grandes obras, si solo lo hacemos para sentirnos bien nosotros mismos, ya sea para nuestra realización o para suplir alguna carencia nuestra.
Muchos piensan que por entrar en grupos religiosos, ya están haciendo las cosas como Dios manda. Pero la realidad es que entramos muchas veces en estos grupos, para sentirnos aceptados, no para servir sino para que los demás nos sirvan, haciéndonos sentir bien.
Debemos hacer las cosas para agradar a Jesús. Cuando haces todo por alguien que se complace en tus buenas obras, entonces te sientes pleno y lleno de felicidad. Si comprendes eso y lo unes a tu alma, te liberaras del condicionamiento, de que las cosas salgan como tú las idealizas. Ya no importará el resultado, tanto como el esfuerzo y la recta intención de agradarle a Dios.
También nos olvidamos de que Jesús mismo nos regaló a su Santísima Madre, para que sea nuestra protectora y nuestra guía hacia Él. No le pedimos su intercesión y ella solo espera que le roguemos, Madre levántame del suelo y enséñame a amar planamente a tu hijo. Esa misma madre amorosa se preocupa, porque muchas veces nos ha hablado a través de sus hijos en la tierra. Pero no hemos querido hacer caso a sus consejos. Somos soberbios y pensamos que nos las sabemos todas. Nos escondemos tras excusas baratas como: yo soy así, esa es mi personalidad y no nos esforzamos por cada día formar una mejor versión de nosotros.
Mucha gente buena se nos acerca, pero como tenemos tantas heridas que no nos hemos dedicado a sanar, terminamos ahuyentando a esas buenas almas, con una actitud ingrata y autosuficiente. Y después tratamos de resignarnos diciendo, esa gente no me entiende o soy una persona muy complicada.
Cuando el espíritu Santo quiere actuar en nosotros, no se lo permitimos, le ponemos una barrera de incredulidad, o de insensibilidad, porque estamos acostumbrados, solo a las viles cosas materiales. Luego nos jactamos diciendo que Dios se olvida de nosotros.
Nos inventamos mil y un pretextos para no poner las cosas de Dios en primer lugar, pero a cualquier persona que no nos ama realmente o cualquier otro Dios de este mundo llámese, dinero, apariencia, trabajo, conocimiento, éxito, alcohol y un largo etcétera. Los montamos rápidamente en un pedestal y nos hacemos sus sirvientes, aunque nuestra soberbia no nos deje verlo.
Somos expertos para sacar tiempo para cosas sin sentido, desde perder horas frente a una televisión que solo transmite estupideces, hasta irnos a un bar y embriagarnos, con la excusa de relajarnos.
Lo más triste del caso, no es que seamos tan insignificantes y débiles. Sino que lo peor es que estamos tan ciegos, que muchos pensarán que esto no tiene nada que ver con ellos. O que son un montón de tonterías de alguien que se cree superior. Pero en realidad, son tonterías de alguien que se sabe y se acepta miserable e insignificante. Pero también sabe que Dios nos ama, a pesar de nuestra miseria.



viernes, 8 de diciembre de 2017

El Amor Más Puro Que Dios Dejo En La Tierra


Hay muchas cosas en este mundo que por medio de las palabras no pueden ser expresadas. Cómo pueden explicar las palabras, los sentimientos que brotan desde el centro de nuestras almas.
Pues, los poetas y trovadores siempre lo intentan, pero ni las más hermosas poesías o las más sublimes coplas y melodías, satisfacen el deseo que tienen sus almas para expresar el amor.
Amor, una palabra con la que tratamos con esfuerzos insignificantes, definir la entrega de un alma hacia otra. Esa forma de sacrificarse y de darlo todo por esa persona que uno ama.
El amor al que todos aspiramos, solo proviene de Dios, porque como las escrituras lo dicen, Dios es amor, y si Dios es amor, entonces el amor es la gracia creadora, que forma todo lo que nos rodea.
Es difícil encontrar un amor que por lo menos trate débilmente, de parecerse a ese amor primigenio, el que sale de las entrañas del Creador.
Pero sin querer pecar de atrevido, puedo asegurar, que el único amor que puede llegar a ser, un rayito de luz, comparado con el infinito resplandor, del amor del Padre, es el amor de una madre.
El amor de esa mujer que entrega su alma entera, para hacer felices, no solo a sus hijos, sino a todos los que la rodean, porque el amor no le cabe dentro de su pecho.
Ese ser que Dios nos regala, para que nos cuide y nos demuestre, que sin un ser humano puede entregarse de una forma tan profunda,  entonces como será de inmenso e inconmensurable el amor de Dios.
Una mujer que te  lleva en sus brazos cuando no puedes caminar, que te baña y te da de comer. Ella es capaz de morir si es necesario para que tu estés bien.
Gracias Dios por haberme bendecido con mi madre. Infinitas gracias por haberle dado esa capacidad para amarme a mí y a mi hermana.
Madre querida, no sabes cuánto agradezco que Dios, me haya hecho nacer de tu vientre. Que ese mismo amoroso Padre, me haya hecho nacer como un niño enfermizo. Porque gracias a que nací de solo 7 meses, tuve la dicha de tenerte siempre al lado de mi cama, cuando era un recién nacido en una incubadora, mientras me retorcía de dolores de estómago, cuando me daban fiebres de 38 gados, cuando no toleraba los alimentos y vomitaba hasta sentirme muy débil. Siempre estuviste a mi lado, asiéndome cosquillas, para darme ánimos, en esos momentos, en los que yo no entendía porque me enfermaba tanto. En esos momentos en que le pedías a la Virgen que curara a tu hijo.
Y por gracia de Dios también he podido tener hasta estos días, a mi amada abuela, mama Quine, que me llevaba al hospital cada vez que era necesario. Y la recuerdo junto a ti, poniendo paños de agua fresca en mi frente, para bajar las fiebres y haciendo infusiones para mis problemas estomacales.
Guardo en mi corazón, todos esos recuerdos. Recuerdo como si hubiera sido ayer, que me tome esa sopa de palomas para recuperar mis fuerzas. Cuando la oscuridad me daba miedo.
Cuando me lesioné la rodilla jugando baloncesto. Cuando se metió la culebra en mi cama.
Esas noches en las que te despertabas continuamente, porque yo estaba en la madrugada estudiando, para los exámenes finales.
Esa ocasión en que ya siendo mayor de edad, te preocupaste tanto, porque no aparecía en toda la noche y nos habían detenido, por no tener plata para un taxi, y por caminar solos a altas horas de la noche.
Cuando me pasó aquel accidente, a altas horas de la noche y me acompañaste al hospital el Vigía y fuiste comprensiva y no me hiciste muchas preguntas.
Y hace ya casi dos años, que con tus oraciones me sacaste de las tinieblas en las que estaba sumido, por la intercesión de Santa María.
En este día me gustaría estar contigo y poder abrazarte y decirte lo importante que eres para mí, pero aunque no esté físicamente contigo, mi corazón si lo está.
Mamá te amo mucho y deseo que en este día, Dios derrame sobre ti infinitas gracias y te mantenga con nosotros y a mama Quine, el mayor tiempo posible, según su misericordia y voluntad.
Estas líneas se las dedico a mi querida madre y mi abuelita, pero sé que mucha gente, no tiene o no puede ver a sus madres en este día y de alguna forma también son para todas esas mujeres que dedican su vida, a proteger y ayudar a crecer a sus hijos.
Que nuestro señor Jesús hoy día de la madre y de la Inmaculada Concepción, bendiga a todas las madres de mi familia, a todas las que considero amigas y las del mundo entero, en los cielos y la tierra.
Amen.



  

viernes, 6 de octubre de 2017

La Tristeza Al Abrir Los Ojos

Dichosos los que sufren, porque serán consolados. Palabras de nuestro señor Jesús, que encierran más de lo que podríamos imaginar. Nadie es capaz de conocer en su totalidad, la esencia y el significado de todas las enseñanzas de nuestro maestro.
Pero si se pueden tener ciertas luces sobre lo que encierran sus palabras. Por ejemplo en esta frase de las bienaventuranzas, Jesús no solo se refiere a las personas que sufren postradas en cama, las personas que sufren por enfermedades, por pobreza, por hambre, por la pérdida de un ser querido etc.  Si bien es cierto,  que cuando sufres en este mundo pero no te desvías del camino de Dios y permaneces firme, al final en la vida eterna, serás consolado.
Eso no quiere decir que se refiera solo al sufrimiento carnal, sino también a la mortificación del alma, ese sufrimiento, esa tristeza que te causa ver, como este mundo cada día se hunde más en la podredumbre, en la basura, en la oscuridad.
Si la situación de nuestra sociedad te hace sentir tristeza, eres unos de esos bienaventurados que sufren. Esos que serán consolados.
Por ejemplo, la congoja que te causa comprobar, que cuando entras a una capilla de adoración al santísimo es como si te sumergieras desnudo en agua pura cristalina y muy tibia, un gozo inenarrable.
Pero al tener que dejar el sagrario para regresar a tu casa o hacer cualquier otra actividad, es como si pasaras de sumergirte en esa agua cristalina, a sumergirte en aguas negras, llenas de heces y desperdicios. El aire huele diferente, huele a viciado, tus ojos solo observan infelicidad por doquier, consumismo, urgencia por llenar un vacío interior con todas las cosas que nos ofrece este mundo.
Y lo peor del caso es que esa inmundicia nos atrae, el olor a putrefacción nubla nuestro juicio y nos hace ver cosas hermosas, donde solo hay restos en descomposición, huesos y carne podrida.
La pena en el corazón que nos puede hacer sentir, ver cómo la gente se la pasa lamentándose por las cosas que les suceden, porque no tienen la pareja ideal, porque no tienen el trabajo que les gusta,  porque hay desastres naturales, por la ola de violencia a nivel mundial, las amenazas de guerra, en fin por todas las cosas que nosotros mismos causamos.
Todo es nuestra responsabilidad, nos entregaron un planeta ordenado en equilibrio, como humanidad lo hemos ido contaminando y desordenando.
Somos necios y desagradecidos, Dios nos manda bendiciones, una buena pareja, un buen amigo, un buen trabajo etc. Pero como nuestro corazón y nuestra mentes están contaminados, no sabemos reconocer y mucho menos agradecer esas bendiciones.
Duele ver como solo nos acordamos de Dios, cuando mueren muchas personas. Pero quizás una de esas personas que murió en ese bus que se volcó, se encontró contigo muchas veces en la calle y nunca le diste los buenos días.
Es deprimente ver como muchos de nosotros aprendemos todas las coronillas y versiones del santo rosario y las recitamos todos los días con mucha devoción.
Pedimos para que no haya desastres naturales, oramos por todas las ánimas,  por nuestros sacerdotes y por toda la humanidad.
Hacemos ayuno y nos mortificamos de todas las formas que podamos aplicar. Todo eso está muy bien, hasta nuestra santísima madre nos lo pidió, recen el rosario hijos míos, ayunen y conviértanse, arrepiéntanse.
Lo triste es que, de que nos vale rezar y rezar, si nuestra oración no nos cambia por dentro, si no nos preocupamos del hermano vivo, si no somos agradecidos con las personas que nos tienden la mano.
Si la oración no cambia nuestra alma, nuestra forma de proceder no estamos haciendo nada, si no nos hace personas más sencillas y agradecidas con Dios, personas más cordiales. Si no cambiamos, entonces solo estamos repitiendo frases como un loro y no aprovechamos nada.
Si hay algo de lo que estoy seguro es que alguien se escandalizará si lee esto, porque la verdad es como una luz cegadora, para quienes viven en oscuridad.
Si estas por lo menos tratando de abrir los ojos, te debe entristecer ver que vivimos en un mundo donde casi todo se basa en impresionar a las personas. Muy poca gente valora a sus semejantes por la forma de ser y los ideales que tenga una persona determinada.
Los hombres tratan a las mujeres como si fueran un pedazo de carne, y las mujeres a los hombres como chequeras.
Cada día, muchas mujeres, olvidan que son seres especiales, creados por un Dios amoroso, y muestran su cuerpo como si vendieran un pernil de cerdo.
Los hombres nos sentimos orgullosos de decir que nos hemos acostado con tantas mujeres que ya perdimos la cuenta. Y nos olvidamos que a nosotros nos trajo al mundo una mujer.
Pero las mujeres no hacen nada para mejorar la situación, antes mejor cada día quieren imitar los vicios de los hombres, fumar, emborracharse, promiscuidad etc.
Parece como si compitiéramos para ver quienes entre hombres y mujeres, nos volvemos seres más viles y dignos de asco.
Y lo peor es que es un efecto dominó, porque las familias están formadas por hombres y mujeres de corazón corrompido. Quienes les heredan a sus hijos las mismas ideas y conductas, el mismo desprecio a Dios.
Es tan triste ver a jóvenes, supuestos cristianos católicos entre 15 y 18 años que no tienen el menor respeto por la eucaristía. He visto bancas enteras y más, llenas de jovencitos que no comulgan. Y lo peor es que no tienen ni idea de lo que están dejando de recibir. Y sumado a eso, muchos de los que comulgan lo hacen como si estuvieran en la fila de una macdonald´s, van conversando sobre cualquier cosa, en lugar de ir con un corazón contrito y agradecido por el regalo de valor infinito que van a recibir.
Pero la culpa es de nosotros los adultos, que estamos tan ocupados en nuestro vivir sin sentido, que como no tenemos buenos valores, no se los podemos infundir a nuestros hijos.
Los adultos y jóvenes nos hemos dejado programar para valorar la apariencia, los ceros de la cuenta bancaria, la supuesta madures, la habilidad para bailar o para cantar, la forma en que una persona se expresa, la supuesta seguridad que una persona refleja, el porte y el lenguaje corporal.
En vez de valorar tanto la apariencia deberíamos valorar los sentimientos, en lugar de ver los ceros de la cuenta bancaria, deberíamos valorar la entrega y la dedicación que esa persona nos pueda entregar. En lugar de analizar una supuesta madures, sería bueno notar si esa persona nos puede transmitir alegría de vivir.
Si disfrutáramos con una persona con sentido del humor y capaz de hacernos reír, en lugar de buscar habilidades específicas, tendríamos relaciones más felices.
 Si en lugar de fijarnos en una supuesta seguridad valoráramos que las personas sean sencillas y auténticas, todas nuestras relaciones serían mejores.
Si lo principal que buscáramos en los demás fuera Cristo, el mundo sería un lugar mucho mejor.
Pero de todo esto, lo que más debería dolernos es ver las ofensas que se hacen al que dio la vida por nosotros. Al que siendo todo un Dios se hizo hombre, y murió en una cruz por nosotros. Y no solo me refiero a nuestros pecados. Si no también a ofensas directas contra Jesús Eucaristía. Blasfemias habladas, ataques físicos a las custodias en los sagrarios, ostias tiradas por el suelo. Jesús que nos espera con los brazos abiertos y nosotros solo respondemos con indiferencia, desprecio. Día a día abofeteamos el rostro de nuestro amado señor y los escupimos, como lo hicieron hace más de 2000 años.
Hoy siglos y siglos más tarde, no sabemos, o no nos interesa saber, el precio que vale vivir.
Si buscáramos a Cristo en los sagrarios y en el prójimo, para socorrerlo, para ayudarlo, para aconsejarlo, para comprenderlo y ponernos en sus zapatos, para amarlo, este mundo no estaría caminando hacia la oscuridad.
En resumen Jesús nos dijo, que la mejor forma de amarlo a él,  era amando al prójimo como a uno mismo, pero no lo hacemos.





domingo, 17 de septiembre de 2017

El Torrente De La Vida


Como te encuentras navegante, espero que muy bien. Mucho gusto, soy el torrente de tu vida. Muchas personas me llaman destino, porque creen que yo controlo todo. Pero en realidad tu historia está escrita en las estrellas, y no es una historia triste es una historia de crecimiento, una historia de aprendizaje. Pero solo si tú decides seguir la voz de tu ser interior, de lo contrario ni yo puedo saber, adonde viajaremos.
Tengo un trabajo sencillo, arrastro todo hacia tu dirección y luego rio abajo. Yo solo sigo una dirección, hacia tu muerte y la de todos tus hermanos de viaje.
A menudo veo que arrastro cosas bellas, y grandes bendiciones hacia ti, ese nuevo trabajo, ese compañero o compañera de viaje, ese embarazo, esa paternidad, ese cambio de vida.
Pero muchas veces tú y tus hermanos (as), no saben escoger lo que toman de mis aguas. Escogen las cosas que otro no desea, escogen a las peores personas que se mueven dentro de mi aguas y las peores empresas de vida.
Luego permiten que esas malas experiencias les endurezcan el corazón y se vuelven resentidos y desconfiados. Cuando lo único que tienen que ser es cautelosos y reflexivos.
Me entristece ver como se encierran en ustedes mismos, ponen un cascarón que los rodea y les impide ver las cosas buenas que se mueven en mis aguas hacia ustedes, y a esas entonces, las dejan pasar.  Y al verlas perderse rio abajo se lamentan. Y con el paso del tiempo piensan, en que hubiera pasado, si no hubieran dejado pasar esa bendición.
No se dan la oportunidad de ser esposos porque todavía no están económicamente estables, no se atreven a conocer a alguien valioso, porque ya les ha ido varias veces mal, no se permiten ser padres, porque un embarazo es muy molesto y muy costoso. No dejan su malsano y esclavizante trabajo, porque temen a lo que pasará, otros utilizan su trabajo como un escape, y solo debe ser la forma de ganarse el sustento. Si pudiera aconsejarlos lo haría, pero no puedo.
Mi trabajo solo es transportar todo y el torrente no deja de fluir siempre rumbo hacia sus muertes.
Si pudiera les diría:

Ø  Reflexiona pero no temas.
Ø  Date una oportunidad más y si no funciona otra.
Ø  Aprende de cada decepción, sin endurecerte.
Ø  Sé más precavido, pero no desconfiado. La desconfianza lleva a vivir con miedo.
Ø  El miedo es una mala decisión no un sentimiento, el miedo no existe.
Ø  Aventúrate, pero con precaución y entusiasmo.
Ø  No esperes a estar del mejor humor o estado de ánimo, porque eres muy inestable y nunca estarás del mejor estado de ánimo.  
Ø  Sal de tu caparazón, si no las bendiciones pasaran de largo y nunca las verás.
Ø  Ama pero no te apegues, el apego es posesivo.
Ø  Ser posesivo hace y te hace daño, nada te pertenece, al final del río no te llevas nada.
Ø  No esperes estar totalmente preparado para hacer algo, porque nunca lo estarás.
Ø  No esperes una pareja ideal o perfecta nunca la encontrarás.
Ø  No te conformes con alguien que no te valora.
Ø  Amate mucho a ti mismo, porque eres irrepetible.
Ø No seas vanidoso ni engreído, se sencillo y humilde.

Cuéntale esto a otros, puede hacerlos felices. Yo por mi parte sigo moviendo todo río abajo.
El Torrente de La Vida, se mueve siempre hacia adelante y no espera.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Tú Que Creas Tu Sufrimiento

Hola hermanito(a), primero que nada quiero decirte una gran verdad, Cristo te ama. Para algunos estas palabras anteriores pueden ser hermosas, quizás una voz de aliento. Pero no para ti;  para ti son palabras vacías, porque tú estás sufriendo y Cristo no te ve, según tú.
Pero en este día no me centraré en el sufrimiento físico o causado por enfermedades, o la pérdida de un ser querido, que son sufrimientos más reales.
Me centraré en el sufrimiento que tú mismo te compras todos los días.
En estos momentos crees que nada te sale bien y haces pataletas porque no tienes las cosas que deseas.
Ahorita estás mal, porque la gente no te dedica el tiempo que tú quisieras. La gente no reacciona o no muestra el interés por ti que tú deseas.
Esperas tener ese amigo(a) o a esa pareja que siempre te escuche y te sirva de apoyo cuando te sientas decaído(a).
Y lo tienes es Dios, el problema es que buscas eso en otro ser humano, igual que tú, lleno de defectos e inseguridades iguales o peor que las tuyas.
Los seres humanos somos tan débiles, mudables y llenos de miedos, no esperes que una persona sea incondicional contigo, recuerda que esa persona tiene su propia cruz que cargar. Y sí, hay buenas personas, almas bondadosas que con gusto pueden ayudarte a levantar la tuya, pero no esperes que la carguen por ti.
El único que es incondicional y constante es Jesús, porque su amor no es limitado como el amor humano.
Puede que hayas renunciado a muchas cosas, y pienses que ya has cambiado, sin embargo todavía no tienes las cosas que deseas.
Que estará pasando. ¡DESPIERTA!, si buscas a Jesús para que sea tu genio de la lámpara maravillosa estas muy equivocado(a).
Si eliges caminar con Cristo, claro que llegarán bendiciones a su tiempo, pero también ten presente que es un camino para toda la vida, un camino estrecho y lleno de espinas.
Si haces ese camino por amor a Cristo, vas bien, pero si solo lo haces porque quieres que Dios te colme de bendiciones, entonces temo decirte que no te has movido un ápice del punto de partida.
Eres un niño(a), que se porta bien delante de su papá, para que le compre unos juguetes.
La mayor causa del sufrimiento auto creado, es no amar a Cristo y también amar más lo que no se tiene, que lo que se tiene.
Si dedicaras más tiempo a amar lo que Dios te regala día a día, no te llenarías de sufrimiento amando y deseando cosas que no tienes.
Los sueños y proyectos no son malos, al contrario, lo caótico es amar, idealizar y endiosar esas metas.
Serás feliz cuando conozcas a tu príncipe azul, y te cases con él, o cuando tengas de novia a esa chica especial, cuando te compres ese carro, cuando te gradúes, cuando tengas esa casa, peor aun cuando tengas la vida resuelta y ya no tengas preocupaciones. Cosa absurda siempre tendrás preocupaciones.
De verdad que somos ridículos lo seres humanos. Vivimos nuestra vida acumulando felicidades efímeras, pero no disfrutamos el proceso para conseguir las cosas que deseamos.
Si disfrutáramos el proceso de la mano de Cristo y lo viéramos reflejado a él, en cada pequeño pasito hasta completar nuestra meta, seríamos seres mucho más agradecidos y felices.
Pero no, no las pasamos amargados porque no tenemos lo que queremos ahora mismo. Pero no comprendemos que todo es un proceso.
Que bien, estoy feliz porque compré ese carro, o me hice novio(a) de tal persona. Pero qué pasa cuando ya caes en la rutina y quieres otro carro o peor otro novio o novia.
Esa chica(o) tiene buenos sentimientos y es guapo(a), pero no me ve. Y acaso tú eres el tipo de persona que esa persona necesita en su vida, eres digno de ser su pareja, hazte esa pregunta.
Si quieres una buena mujer o un buen hombre, conviértete en un hombre o mujer virtuosa, y cuando estés preparado y Dios así lo mande, atraerás a esa persona especial. Pero no quieras que tus caprichos se hagan realidad al tronar tus dedos, todo es un proceso.
Tenemos un enorme vació que buscamos llenar con éxitos humanos, pero ese vació infinito está donde está y no lo podemos  llenar por una sola razón. El infinito vació solo se puede llenar con un amor más allá del infinito, el amor de Cristo Jesús.
Ten amigos decentes aunque sean pocos, vive alegre, disfruta de lo que Dios te regala, ten paciencia, ora mucho, aprecia más lo que tienes que lo que no tienes.
No les pidas a otros lo que tú no eres capaz de entregar.
Y disfruta de tu viaje hermano(a).
Un abrazo enorme en Cristo Jesús.