Buscar este blog

domingo, 27 de mayo de 2018

¿Mi vida está fuera de Control?


Cuando pensé en escribir estas líneas, creí que todo parecería un texto de queja, contra la misma vida, contra la suerte o como quieras llamarlo. Pero en realidad, solo es más bien un texto que habla sobre la realidad del aparente control o descontrol de nuestras vidas. Desde mi punto de vista al observarme a mí mismo y otras personas.
Los hombres vamos por el mundo dejándonos deslumbrar por la belleza y la jovialidad que pueden muchas mujeres exteriorizar.
Y las mujeres se impresionan cuando conocen a un hombre que aparenta un dominio de sí mismo insuperable, una seguridad tan sólida como el acero.
Al final de cuentas, solo es lo que parece, lo que se ve en la superficie del lago. Pero entrando en sus profundas aguas, podemos descubrir la fragilidad humana y la falta de fe.
Yo sería millonario si tuviera un dólar, por cada hombre que conoce una mujer que actúa de una forma alegre y despreocupada la mayoría de las veces, y para mejorarlo es muy atractiva.
Pero luego descubre que es una máscara de felicidad y estabilidad, que utiliza para protegerse, ya que no ha podido rehacer los pedazos de un corazón golpeado por los engaños y desilusiones de meses o años atrás y hasta décadas atrás. No ha sanado sus heridas y la gente herida hieren, aunque no se lo propongan.
Muchas mujeres buscan la seguridad en un hombre, lo cual no está mal, el problema es que el hombre que no muestra ninguna inseguridad no está bien y quien muestra demasiadas tampoco.
Si no muestra ninguna inseguridad y parece el más estable del mundo, algo oculta y no les gustará descubrirlo. En el mejor de los casos, su seguridad viene de él mismo y de su estatus, grabe error, ya que todo es mudable, todo cambia.
Cuando se muestra demasiado afectado, necesita ayuda, ya que no se puede guardar nada. Si eso te ocurre, necesitas ayuda.
Y esto no solo se refleja solo en las relaciones sino en todo lo material y externo a lo cual le entregamos el control de nuestras vidas.
Están las dos caras de la moneda, descontrol visible u oculto. Hay una mejor alternativa, dejarle el control a quien sepa dirigir el barco mejor que tú.
Yo conozco una mujer muy hermosa, es lindísima, en ocasiones parece vanidosa  y en otras se muestra insegura. Antes creía que eran puras pataletas suyas, ya que dice cómo se siente de una forma muy libre. Es capaz de mostrar sus inseguridades y miedos de forma verbal. Dice lo que siente, lo que quiere y lo mal que está porque no lo tiene. Cosas que yo no diría por temor a parecer débil, ella es capaz de contárselo a quien le tenga confianza. A mi parecer tiene un hermoso corazón, pero no sabe cómo cuidarlo, y le entrega las llaves de su felicidad a agentes externos (personas, metas, estatus, etc.)
Tengo un amigo que conozco desde hace años, muy buen tipo, bien parecido, con una mujer hermosa y un buen niño de hijo. El aparenta ser el hombre más seguro del mundo. Es capaz de hacerle creer eso a muchas mujeres o por lo menos lo hizo por mucho tiempo. Pero necesita tener aventuras con mujeres para sentirse, en control de su vida. Entrega las llaves de su control y de su aparente felicidad a las aventuras casuales y su apariencia. Pero todo es mudable, ya en una ocasión estuvo separado y lo vi llorar muchas veces.
También conozco a otra persona, que sabe y reconoce que no es capaz de controlar toda su vida porque casi nada depende de su propia fuerza.
Esta persona, tiene un trabajo que no le gusta y lo hace lo mejor que puede. Aunque no es su vocación, le da gracias a Dios por el sustento y cada día le ruega que le conceda la gracia de hacer ese trabajo que no le gusta, de forma responsable. Y que en su tiempo perfecto, pueda dedicarse al trabajo que hace con amor a su verdadera vocación.
Sufre de varios somatismos o enfermedades psicosomáticas, dolores de espalda, síndrome del colon irritable, problemas de las vías respiratorias, alergias en piel y garganta, varicocele, principio de hemorroides, sangrado traqueal por severos cuadros alérgicos, visión sensible a mucha luz y al viento.
Tiene varios planes y metas. Quiere cambiar de trabajo, estudiar en la universidad formar una familia. Por ahora con su trabajo no puede estudiar y no se siente seguro en el trabajo, cree que podría perder su trabajo, por muchos malas intenciones y formas de hacer las cosas, en donde trabaja. Y el lugar donde vive, empeora sus problemas psicosomáticos además de un compañero de casa que no ayuda.
Conversando con él le pregunto; ¿cómo manejas todo estos síntomas y preocupaciones? Me responde:
Yo no manejo nada, soy PAS (persona altamente sensible), así que me cuesta bastante lidiar con tantas cosas. Me enfado, me desánimo y  me pongo triste al igual que mucha gente. Como no soy capaz de controlar mi vida, muchas veces me frustro y pienso en mandar todo a volar. Pero luego vuelvo mis ojos hacia la cruz y veo que Jesús pasó por torturas indecibles por salvar mi alma. Así que valgo toda su sangre y debo levantarme y dejar todo en sus manos, buscar la verdadera seguridad que proviene de él y no de mí persona o de mi entorno. También recuerdo el versículo:
Mateo 10:29-31
29 ¿No se venden dos gorriones por una monedita? Sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin que lo permita el Padre; 30 y él les tiene contados a ustedes aun los cabellos de la cabeza. 31 Así que no tengan miedo; ustedes valen más que muchos gorriones.

No puedo pretender tener el control de todo, debo hacer lo mejor que pueda y orar para que Dios me de la fuerza y la docilidad para dejarme llevar por su mano. Mi fuente más grande de gracias es Jesús sacramentado, en los días buenos le doy gracias y le ruego por fortaleza. En los días muy duros también le doy gracias y lloro a sus pies cuando mi copa está llena, pero salgo con nuevas fuerzas para seguir peleando. Jesús es mi Señor y mejor amigo y María mi madre amorosa. Al final todo consiste en poner tu seguridad en manos de Jesús, tener esa seguridad de que te cuida y guía por el camino correcto aunque tú no lo puedas entender. No te cuento esto para quejarme, por lo menos hoy no. No te niego que muchas veces me enojo y me indigno cuando se me junta todo, pero hoy lo hago para que alguien pueda verse reflejado y caer en cuenta de que todos cargamos cruces, la mía no es no de cerca l más grande, pero tampoco la más chica. Dios no nos da una cruz que no podamos cargar, porque conoce nuestras fuerzas y cuando flaqueamos él nos sostiene.

Las personas no podemos pretender tener el control de nuestras vidas, debemos dejar el rumbo de nuestras vidas en las manos de Dios. Haciendo su voluntad y actuando como buenos hijos de Dios, podemos abandonarnos a su cuidado. Eso no es fácil, ya que es creer en lo que no se ve, y confiar en los tiempos de Dios, que no son los nuestros. No es bueno tener un falso control basado en nuestras propias fuerzas y tampoco un descontrol absoluto que termina por  menoscabar nuestra fe y nuestras esperanzas. No confíes tu rumbo a tus propias fuerzas y tampoco te dejes caer en un abismo, levántate de las caídas confiando en el Señor. Me viene a la mente esta canción
Abandónate, entrégate en sus manos
Déjate caer a sus pies
Abandónate y haz su voluntad
Demuéstrales a todos que nada con él
Te faltará.

Y  después de todo, ¿tu vida está fuera de control?






No hay comentarios:

Publicar un comentario