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lunes, 14 de agosto de 2017

Carta A San Vicente

Escribo estas líneas porque considero que se lo debo a toda mi gente del Colegio San Vicente de Paul 2016. En un momento en que mi vida estaba en un periodo de salida de las sombras, llegue a ser profesor de Física al colegio San Vicente de Paul. Nunca pensé que la experiencia me llenaría de tantas alegrías.
Mis queridos estudiantes, les debo más de lo que ustedes se imaginan. En el tiempo que tuve el privilegio de ser su profesor, les tomé mucho aprecio a todos, hasta a los más difíciles.
Sus ocurrencias y sus preguntas locas, sirvieron como un bálsamo para mi alma, en los momentos no muy gratos que atravesaba para inicios del 2016.
Las ocurrencias y preguntas raras de mis hijos del 11A, los desórdenes de mis loquillos 11B, los juegos de mis niñitos 10A, la vagancia de mis monstruitos del 10B, la flojera y la bulla de mis estimados 12A y la tiradera de cosas de mis frend garra del 12B.
La frase de los parciales, profe, profe venga acá. Profe todos vamos a fracasar jajajaj. Profe que es esa brujería que puso. Trajo la camisa negra, porque se puso camisa negra. Y la frase del pasillo, de alguien que me reservo y espero lo lea, profeeeee jajajajaja. Y la otra loquilla, me va a extrañar.
Cada día compartido con mis  estudiantes y demás personas del colegio, fue curando y restaurando toda mi vida. Encontré mi camino de vuelta al Padre celestial por medio de todos ustedes. Pasé de ser una persona con el corazón y el alma maltrecha, a ser otra persona con fe en el creador y con ganas de sonreír y ser feliz haciendo felices a otros.
Espero que algo de lo que les traté de enseñar, se quede con ustedes y les sirva en sus días venideros. Porque no fue la física lo más importante que les traté de trasmitir, sino más bien los consejos de vida, las palabras de advertencia que espero se queden en su alma y los ayuden en su momento. Este mundo es un lugar difícil, pero siempre hay una mano amiga.
Aunque dentro de unos años, ya no se acuerden de su servidor, yo siempre los voy a recordar con cariño, porque formaron parte de una de las épocas más tranquilas y felices de mi vida hasta hoy.
No me importará si en un futuro los veo con sus familias formadas y ustedes no se acuerdan de mí, porque para mis adentros me diré, hay va uno de mis queridos estudiantes.
Siempre tendré entre mis más preciados recuerdos a todas las buenas personas que conocí en el San Vicente de Paul. Profesores, estudiantes, administrativos, personal de mantenimiento y limpieza, funcionarios en general.
Nunca me sentí tan acogido y trabajando en un lugar más cálido que en el Colegio San Vicente de Paul. No todos los días comparte uno sus días en un lugar tan lleno de calor humano.
Para todos y cada uno de ustedes, muchas gracias, nunca los olvidaré. Si alguna vez está en mis posibilidades ayudarlos de alguna forma, no duden nunca en consultarme.
Si algún día necesitan ayuda o algún consejo, estoy casi siempre en el grupo del sagrado corazón de Jesús, de la Basílica Don Bosco, con los caballeros de Colón o el grupo Totus Tuus.
Dios me los bendiga y proteja. Un abrazo grande, grande para todos mis estudiantes, profesores y toda la gente de mi querido colegio.
Hasta siempre Colegio San Vicente de Paul se les quiere mucho.


2 comentarios:

  1. Waoo profee!
    Sus palabras nos llegó a todos los del 10A (este año 11A) profe la verdad es que fue un excelente prof para nosotros.
    ¡Gloria a Dios por dejarlo estar junto a todos nosotros vicentinos!

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    1. Gracias mi estimado hermanito. Se les quiere mucho a todos. De vez en cuando pase por el blog, no se arrepentirá.

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