Hermano que en estos momentos
sufres, sufres por una enfermedad, sufres por un desamor, tienes muchas deudas,
sientes que tus padres no te aman como tú desearías, buscas pareja y no la
encuentras, tu apariencia no te gusta, tienes cierta edad y no encuentras
compañero o compañera, te han decepcionado tanto que ya no confías en nadie, tu
esposo o esposa no es como te gustaría que fuera o simplemente no le encuentras
sentido a tu vida. Si sufres por cualquier razón, te invito que termines de leer
estas líneas, querido hermano. No te aseguro que te guste lo que leerás, pero
si te aseguro que en algo de lo que leerás te podrás identificar. Y las
palabras podrán parecer duras, a pesar de que las escribe alguien que cayó y sigue
cayendo en muchos errores, pero me arrepiento y me vuelvo a levantar, la verdad
es que somos débiles e insignificantes. Espero que cuando yo caiga alguien me
recuerde estas palabras, para ponerme de pie y continuar siguiendo a Cristo.
Si tienes dolor de cabeza u otro dolor físico, puede ser que debes
prestar atención a tu alimentación, o quizás no estés descansando bien. Ah
disculpa, verdad tú sufres de migraña, es algo que no puedes controlar. Bueno,
tienes razón, pero si asumes tu dolor con otra actitud, veras las cosas de
forma diferente. La actitud no puede hacer un cambio inmediato en tu físico o
en el mundo que te rodea, pero si mejorar la forma en que ves al mundo. Gran
parte de las cosas de esta vida, se ven muy afectadas por nuestra percepción. Si
eres una persona de fe y de un espiritualidad que tiende a aumentar tu
intimidad con Jesucristo, entonces, recuerda que el, siendo el Señor, la luz
del mundo, el verbo por el medio de que todas las cosas fueron creadas, sufrió
peores dolores que los tuyos. Uso una corona de espinas que perforaba su carne,
fue azotado hasta rasgar profundamente la piel de su espalda. Sabías tu que los
soldados romanos de la antigüedad, no contaban los latigazos, golpeaban al reo
hasta que se derrumbaba, el castigo seguía hasta que el reo no pudiera
mantenerse en pie, y muchos morían después de los azotes, por la gravedad de
las heridas y las infecciones. Y aun así después de ser azotado Cristo cargo
con cruz. Le golpearon la cabeza con un madero, su rostro estaba lleno de moretones
por los puñetazos y bofetadas. Su cuerpo entero, ya antes de la cruz, era un
mar de heridas y dolor. Sumado a eso traspasaron sus manos y pies con grandes
clavos. Y tú y yo nos quejamos por cualquier cosa. Mientras tanto hay mucha
gente en este mundo que sufre postrada en una cama por cáncer, sida y un sin
número de enfermedades, en la mayoría de los casos, peores que las tuyas o las
mías querido hermano. Muchas de esas personas, alaban a Dios aun en los
momentos más oscuros de sus vidas y nosotros dudamos de su existencia. Decimos
que no existe, porque no acaba con las guerras, porque niños mueren de hambre,
porque somos infelices. Pero la verdad más incómoda, es que Dios ya nos dio
todo. Juan 3,16-18 Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único,
para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque
Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el
mundo se salve por Él. El que cree en Él, no es juzgado; pero el que no cree, ya
está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijo único de Dios. Nos
dio todo, pero nosotros decidimos destruir y contaminar el mundo que nos
entregó, llenándolo de odio, de pecado y dejándolo en las manos del príncipe de
este mundo. Le hemos dado la espalda a Dios y todavía le exigimos que repare el
mundo que él nos regaló y nosotros contaminamos. Sabias hermano que las moscas y
las alimañas no existían al principio de la creación y que ellas y las
enfermedades que azotan nuestro mundo son fruto de nuestros crímenes.
Sufres por un desamor, entonces quizás debes valorarte más y
buscarte otro compañero o compañera. Quizás has estado buscando donde no debes.
Ah ya veo, tu solo buscas un compañero o compañera que sea fiel y no te
abandone cuando surjan problemas. Ah bueno si, eso es los que deseamos todos,
no pedimos mucho aparentemente. Pero, una pregunta, ¿tú eres fiel?, ¿lo has
sido?, ¿eres tolerante y perseveras en las desgracias?, ¿tienes buenos valores?
Me temo que la respuesta para muchos será no. Entonces como pretendes atraer a
una buena pareja si tú no tienes buenos valores. Hasta ahora has estado
valorando a la gente por lo que puedes ver o por las cosas que te entusiasman
de una persona, las cosas que lo hacen o la hacen una compañera atractiva. Su
físico las actividades que realiza, su estatus económico el vehículo que
maneja, el tamaño de sus curvas, su color de ojos. Es más, lo o la conociste en
una antro, en una discoteca, en un bar. Sin necesidad de ser cristiano, la
lógica debería decirte, que si esas cosas eran las que valorabas, no vas a
encontrar alguien que sea bueno, comenzando porque tú pensando de esa forma, no
pintas como buena pareja, sino como pésima. Así que como se supone que vas a
encontrar un buen compañero (a) si tú no lo eres. Que crees que Dios quiere
para ti, pregúntate eso, y veras que para tener alguien bueno a tu lado,
necesitas ser tu alguien bueno o por lo menos hasta donde nos lo permita
nuestra humanidad caída hermano. Pero, ¿qué te vende este mundo acerca de las relaciones?
Si conoces una joven que cuida su cuerpo y quiere llegar virgen al matrimonio,
te la aguantas para poder ligar, pero piensas, cuando mucho le doy un mes, si
no sede, la dejo. Y hay que un hombre cuide una mujer y no quiera tener sexo
con ella antes de casarse. Si ella no está en la misma sintonía pensará, este
de seguro es un mojigato o es gay. A los que piensan diferente al mundo y
tienen sus valores bien establecidos, les recuerdo.
Jeremías
17:9 Más engañoso que todo, es el corazón, Y sin remedio; ¿Quién lo
comprenderá?
Así que no sigas tu corazón usa tu mente, usa la razón. Si has estado actuando de mala forma te digo, ¿cómo quieres cosechar peras de un árbol de limón? Si no te respetas a ti mismo, como lo hará un futuro compañero. Si invirtiéramos nuestro tiempo conociendo el alma y no el cuerpo de nuestras parejas de noviazgo, no habría tantos matrimonios infelices. El cuerpo lo puedes conocer en un día, pero el alma no.
Así que no sigas tu corazón usa tu mente, usa la razón. Si has estado actuando de mala forma te digo, ¿cómo quieres cosechar peras de un árbol de limón? Si no te respetas a ti mismo, como lo hará un futuro compañero. Si invirtiéramos nuestro tiempo conociendo el alma y no el cuerpo de nuestras parejas de noviazgo, no habría tantos matrimonios infelices. El cuerpo lo puedes conocer en un día, pero el alma no.
Ah pero lo que pasa es que ya paso de los 30 y no he encontrado pareja
estable. Todos los que conozco ya se casaron. Ya veo, eso debe ser duro.
Pero ¿estás seguro de que ellos son felices?, ¿porque no has encontrado pareja
estable? No hay muchas respuestas para eso, creo que todo se resumiría en que
no hay hombre ni mujer perfectos. Y tú buscas alguien divertido, culto, con
dinero, bailarín, guapo, con grandes curvas, ojos azules, inteligente según tus
estándares y que no te quite tu independencia. Lo que pasa es que no tienen
sentido tus aspiraciones, tú no tienes muchas virtudes, sin embargo se las
exiges a los demás. Exiges compromiso, pero tú no te comprometes porque no
quieres dejar de ser independiente, quieres seguir haciendo lo que te da la
gana a la hora que te da la gana. Pero adivina que hermano (a), una relación es
compromiso. Pero como no conocemos el significado de la palabra compromiso y de
humildad, no podemos hacer que una relación prospere. Si encontramos un buen
hombre, lo dejamos porque nos aburre, porque toma las cosas muy en serio y nos
roba independencia. Y si encontramos una mujer decente, no le hacemos caso,
porque sus medidas no son las que nos seducen. Pero te comunico algo, el amor
es pensar en el otro antes que en uno mismo y que el otro piense en ti antes
que en el mismo. Lo demás es solo, enamoramiento pasajero, emoción, sexo por
deporte, disfrazado de vanos compromisos, que a la menor presión se
resquebrajan como el más fino vidrio. Si siguieras el ejemplo de ese que se
comprometió tanto contigo, como para entregar su vida en una cruz, comprenderías
lo equivocada que es tu búsqueda.
Te preocupas por el dinero, por tu apariencia, por los títulos de
estudio que acumulas, por tener el mejor trabajo, el mejor salario, por todas
las cosas que este mundo te ofrece. Pero nunca te preocupas por las cosas que
no son de este mundo, las cosas que te llevarían a la vida eterna. El amor, la
fe y la misericordia infinita de Jesucristo. Mateo 6:19-20 No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la
polilla y la herrumbre destruyen, y donde ladrones penetran y roban; sino
acumulaos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la herrumbre destruyen, y
donde ladrones no penetran ni roban. Querido hermano (a), preocúpate por
vivir esta corta vida en este mundo oscuro, como Jesucristo te aconseja y
tendrás derecho a la vida eterna. Juan
14:3 Y si me voy y les preparo un lugar, vendré otra vez y los tomaré adonde Yo
voy; para que donde Yo esté, allí estén ustedes también. Jesús quiere
ofrecerte una vida eterna con él no la desprecies, por las cosas pasajeras de
este mundo.
Si el espíritu santo te tocó por
medio de este mensaje, busca a Jesús, no tienes que esperar a morir para
conversar con él, porque él es un Dios vivo y cercano que se nos entrega a
diario en la santa eucaristía recordándonos la cena pascual, busca a Jesús
sacramentado, póstrate ante él y pide que te de fuerzas y discernimiento para
seguirlo. Todo tiene solución en sus benditas manos, talvez no la solución que
nosotros deseamos, pero si la mejor solución. Porque alguien que siente amor
sin límites no hará nada que no sea para un bien mayor por ti. A veces hay que
perderlo todo para ganarlo todo, recuerda las palabras de Pablo.
Filipenses 3, 7-11 Pero, hermanos, lo que entonces consideraba una
ganancia, ahora lo considero pérdida por amor a Cristo. 8 Es más,
pienso incluso que nada vale la pena si se compara con la sublimidad del
conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Por él he sacrificado todas las cosas,
y todo lo tengo por estiércol con tal de ganar a Cristo 9 y vivir unido
a él con una salvación que no procede de la ley, sino de la fe en Cristo, una
salvación que viene de Dios a través de la fe. 10 De esta manera conoceré a
Cristo y experimentaré el poder de su resurrección y compartiré sus
padecimientos y moriré su muerte, 11 a ver si alcanzo así la resurrección de
entre los muertos.
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