Buscar este blog

domingo, 13 de agosto de 2017

Relaciones Interpersonales

Todas las personas somos muy parecidas en algo, mi estimado hermanito. Nos decepcionamos de los demás, porque según nosotros, no nos tratan como nos merecemos. El esposo que dice que su esposa no lo valora, la mujer que dice que su esposo ya no es detallista. Los hijos que se quejan de sus padres, que los critican por sus faltas. Critican los defectos y las faltas de sus padres, pero ni ellos ni sus padres son perfectos.
No las pasamos criticando y juzgando a nuestro prójimo, llámese familiares, pareja, compañeros, conocidos o amigos.
Pero lo realmente cierto, es que no tenemos moral, para criticar a los demás.
Mateo 7:3
¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no te das cuenta de la viga que está en tu propio ojo?
La mujer de Fulano no lo apoya, o no lo trata como él se merece. En muchos de los casos, debes preguntarte, ¿Por qué mi mujer se comporta así?, ¿Será que yo la he defraudado antes?, ¿Me comporto yo como debo con ella?, ¿He sido un caballero y la he tratado como mi buena compañera?, ¿No será que ya no tengo ni el más mínimo detalle con ella?, ¿Sospechará que le he sido infiel?
Como pretendes que te de tu lugar y te apoye, si tu ni siquiera intentas  ponerte en sus zapatos. Cuantas veces has roto tus promesas y acuerdos con ella. Cuantas veces llegaste a la casa ebrio y sin dinero. Desde hace cuánto tiempo no tienes el más mínimo detalle con ella. Recuerdas esa vez que le fuiste infiel y lo has estado ocultando desde entonces.
Trata a los demás como quieres que te traten a ti, si siembras limones no cosecharas manzanas. Ponte en su lugar, preocúpate por ella, no pienses que esta echa para cumplir con tus vanas expectativas, no creas que tiene que complacer todos tus caprichos y masajear tu ego de macho.
Si tienes problemas o algo no te agrada, coméntalo, habla de forma abierta y cordial con ella. Pero no creas que las cosas van a ser perfectas y todo se solucionara con un par de charlas.
Ella puede presentir tu incomodidad y tu molestia, pero quizás su mente este peor que la tuya, pelando con sus demonios internos. Además, si quieres que te vean y te traten como el señor, entonces empieza por el ser el señor de tus emociones, contrólate busca una solución. Pero no tu solución, no la más cómoda para ti, si no la mejor para los dos.
Mi esposo ya no es detallista con migo y no está pendiente de mí. Los hombres somos más directos y menos perceptivos que las mujeres. Algunos de nuestro gremio, no hicimos la fila cuando repartieron el tacto. Pero a ustedes las mujeres les sobra la intuición, así que no me salgas con que no sabías que te casabas con un simio. Pero bueno es que ese orangután tiene un lado amable. A bueno ya rugiste. Entonces pregúntate, ¿Yo soy la misma de antes, soy igual de alegre?, ¿Me arreglo como cuando nos conocimos?, ¿Soy afectuosa con él?, ¿Le doy su lugar y lo respeto?
Si no tratas bien a tu pareja, en definitiva, tarde o temprano dejará de mirarte con los mis ojos que te miraba al principio. Después de un tiempo, comenzará a dejar a un lado los detalles. Las frases bonitas etc. Lo que pasa es que si nuestra princesa se convierte en bruja, nosotros nos volvemos ogros; simple causa y efecto. Si no cuidas lo que siembras, se marchitará y morirá.
Debes merecer el cariño para exigirlo. Eso si todo en contexto, tanto para hombre o mujer no esperes que alguien que está harto del trabajo llegue hecho un mar de amor. Por lo menos dale chance a que se refresque. Lo mismo para los hombres, acuérdense que las mujeres son como la luna, cambiantes. No nos extralimitemos tampoco.
 Tus padres te decepcionan, no parece que te quisieran y no toleras sus tratos o indiferencias.
No te has puesto a pensar, si a lo largo de todos estos años, has sido un buen hijo o hija. Como son tus calificaciones, ¿Eres respetuoso (a) con tus padres?, ¿Le haces caso a sus consejos?, ¿Respetas sus decisiones, a pesar de que no te parezcan?, ¿Les demuestras amor y respeto?
Si tu respuesta sincera para tus adentros es no, entonces como puedes exigir o desear una relación cordial con tu padre o tu madre. Ambos son humanos, sienten igual que tú, sangran, ríen lloran, comen, beben y duermen igual que tú. Por lo tanto también se decepcionan y talvez estén más dolidos y decepcionado de ti, que tú de ellos.
Tú no eres padre ni madre, y si lo eres, estás en pañales en cuanto a vivir, todavía. No sabes lo que es sacrificar años de tu vida, trabajando como un burro, para sacar adelante una familia, lo que es sacrificar un montón de oportunidades, diversiones, comodidad, por el bien de tus hijos. Y después de tanto trabajo y sacrificio, tu sales embarazada sin terminar los estudios, consumes drogas, eres grosero (a), promiscuo (a), irrespetuoso (a), sales con cualquier bobo que se te cruza, dejas hijos por donde sea. Y después de todo esto, todavía te atreves a exaltar los defectos de tus padres. No te digo que aplaudas sus fallos, pero sí, que por lo menos te hagas un examen de conciencia, antes de pensar o hablar mal de ellos.

En cualquier tipo de relación, los problemas comienzan, cuando no te pones en los zapatos de tu prójimo, cuando te callas todos, acumulando rencor, cuando solo piensas en lo mal que te sientes tú. Cuando empieces a pensar que sentirá la otra persona si dices, haces o dejas de hacer tal o cual cosa, entonces comprenderás que es amar al prójimo como a uno mismo.






No hay comentarios:

Publicar un comentario