Hola lector, me imagino que quizás tú, al igual que yo, te has
decepcionado unas cuantas veces de las personas. Has entregado tu corazón a personas, que ya
sean amigos, parejas o hasta familiares no han sabido valorar lo que les
entregabas. No han sabido valorar el tiempo que invertías en ellos. Tu que
siempre te dices, esta vez no voy a comprometer mis sentimientos tan fácil, no
vaya a ser que vuelvan a escupir literalmente sobre mi rostro. Te la tomas con
calma y tratas de no querer, de no sentir, de no amar, pero al final, terminas
volviendo a ser víctima de tus sentimientos, según tú.
Pero te has puesto a pensar que hay gente, que nunca aman de verdad, que
se llenan de malos sentimientos y
rencores, se hacen incapaces de abrirle su corazón a otro ser humano. Se convierten
en buitres, buscando presas moribundas que devorar, y al final terminan solos y
conviviendo solo con el recuerdo de todas las maldades que hicieron, en honor a
sus sentimientos de injusticia y de revancha, contra la misma vida y hasta
contra Dios. Viven una vida superficial y solo demuestran falsos sentimientos,
por conveniencia, ya sea por sexo, por otros intereses materiales o por una
malsana necesidad de reconocimiento y atención. Estos son los depredadores de sentimientos.
De otro extremo tenemos a los que se dejan arrastrar por sus pasiones,
se entregan sin medida, no se aman a sí mismos, han perdido todo respeto por su
persona y su excusa es que son así, o que necesitan amor. No son personas
despiadadas ni mucho menos, pero no se toman tiempo para conocer a cuanto
espécimen se les cruce en el camino y llame su atención. Simplemente entregan
su cuerpo, su tiempo y su vida entera, a su amor ideal de turno, son los carroñeros de sentimientos. Terminan
con el corazón destrozado y con el paso del tiempo, de tumbo en tumbo, terminan
endureciendo su alma y convirtiéndose en depredadores
de sentimientos.
Los llamo depredadores o carroñeros del amor, porque lo que sienten y
anhelan no es amor, solo es necesidad de atención, aceptación, placer físico,
placer psicológico (que es el más adictivo).
El amor es otra cosa, el amor no es solamente un sentimiento, es una
decisión y un propósito. Primero se da el enamoramiento, pero solo si la pareja
tiene algo que los una, más allá del enamoramiento, continuaran juntos. Debe
ser algo realmente fuerte; para que cuando el enamoramiento se enfríe, llegue
el verdadero amor, el verdadero vínculo entre la pareja, el compromiso firme de
estar con el otro y hacerlo feliz. Pueden ser muchas cosas, deportes, puntos de
vista sociales etc.
Pero existen los seres humanos,
capaces de amar una y otra vez. Aunque la vida los golpeé, no pierden esa
capacidad de entregar el corazón. Su misión en este mundo es entregar amor y
enseñar a otros a amar.
Cuando una de estas personas se topa con otro ser que no sabe amar, las
cosas no funcionan. Al final estos aprendices
de sabios, se alejan de la persona que los puede perjudicar, porque saben
hasta cuando luchar y cuando dejar ir.
Pero aunque ellos mismos no lo sepan, están cumpliendo su tarea, que es amar y dejar la semilla del amor sano,
sembrada en esa persona que no sabe amar. Queda en esta persona cultivar dicha
semilla o dejarla morir.
Con el paso del tiempo, si se dejan guiar por su ser interior, estos seres humanos se
convierten en sabios del amor humano. Cando llega ese momento en que comprenden, que pueden dar mucho amor, y
que ese amor, no es solo para una pareja sentimental, sino que el amor se puede
regalar de muchas formas, a todos los semejantes, entonces se convierten en Sabios del amor humano.
Un sabio no necesita de otro
ser para estar completo. Es feliz amando y haciendo el bien a los demás. Sabe
que su éxito no depende de cuantas parejas tenga, ni de si encuentra al
supuesto amor de su vida o no. Sabe que su éxito depende, de cuanto amor
entregue a lo largo de sus días en esta tierra, y de cómo se sienta consigo
mismo. Solo lo llena y lo hace feliz hacer la voluntad de amar, que nace desde la parte mas luminosa del ser.
Si su vida se cruza con otro sabio y se convierte en su pareja; tendrán
una vida plena, amándose y amando a los demás. Se tendrán uno al otro y se
entregarán por decisión propia, porque quieren y no porque lo necesiten. Es el caso de, estoy contigo porque quiero, no porque lo necesite.
Cuando te defrauden, recuerda que siempre puede haber otra persona y
otras formas de entregar todo el amor que tienes para dar.
Pero busca en tu interior, la gracia de convertirte en un sabio del amor humano
y no en una persona que no sabe amar. Lucha para que puedas en tu humana
insignificancia, imitar un poquito a los grandes sabios que desde épocas lejanas han predicado el amor.
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